Hoy vamos a hablar de la necesidad de los negocios de disponer de una página web profesional, llamativa y adaptada a los diferentes dispositivos móviles. ¿Aún te preguntas por qué tu empresa debería tener una web?

Vivimos en una sociedad en constante cambio y avance, en la que si te despistas dos segundos te has quedado desfasado y te han adelantado por la derecha y sin intermitente. La competencia en el mundo empresarial es cada día más feroz, con este panorama se vuelve de vital importancia utilizar todos los recursos que tengamos en nuestra mano para destacar y diferenciarnos de nuestros competidores. Uno de ellos es aparecer y promocionarnos en el mundo digital, de hecho es una de las alternativas que cada día cobra más importancia.

Visitar una página web, ojear las redes sociales, utilizar una aplicació en el móvil, nos pasamos el día rodeados de todo tipo de contenido digital. En un mundo en el que el boca a boca, el mejor método para darnos a conocer en una pequeña comunidad, ya se hace más por Whatsapp que en persona, es fundamental saber adaptarnos a estas nuevas reglas. Adaptarte o morir es lo que sufren muchas empresas, que por desgracia acaban fracasando por no saber actualizarse.

Nunca hay que despreciar el valor del público joven (y no tan joven), la mayoría de los usuarios utilizan y utilizarán su teléfono móvil para buscar tiendas, negocios, prácticamente de todo. Pongamos un caso práctico para que se entienda mejor: una chica de Valencia necesita ir a la peluquería, pero no quiere ir a la que era su habitual porque la última vez no le gustó el servicio, ¿qué hace? Lo primero que hará será coger su móvil y buscar “peluquerías Valencia” o “peluquerías Valencia mibarrio”. Si tu peluquería no tiene página web ni la tendrá en cuenta, en cambio si encuentra una llamativa, probablemente entre los primeros resultados, le dará una oportunidad.
Y así es como pierdes clientes cada día.

Las redes sociales

 

El marketing online tiene como objetivo llegar directamente a tus posibles clientes, captarlos y hacer que acaben comprando, yendo a tu local o adquiriendo el servicio que proporciones, y para esto son muy útiles las redes sociales. No estoy inventando la rueda con esto, pero siguen habiendo muchos negocios que no tienen una simple página de Facebook con su dirección, teléfono o información relevante, algo casi imperdonable en pleno 2018. Si no tienes perfiles en las RRSS, no es que no estés atrayendo clientes, es que probablemente los estas espantando. Pongamos el ejemplo de una persona que busca una pizzería en concreto que vió una noche a la vuelta del trabajo, días después le apetece pedir una pizza y busca su nombre por Internet. ¿Qué ocurre si no encuentra nada? Ni un número de teléfono, algunas buenas reseñas de clientes anteriores o la carta, si no tiene acceso a nada de esto será un más que posible cliente perdido.

El trabajo tampoco se acaba poniendo tus datos y dejándolo ahí, tener una perfil ya sea en Twitter, Facebook o Instagram actualizado con tus nuevas ofertas, novedades o simplemente mensajes simpáticos, atraerá a muchos más clientes de los que podéis imaginar. Hay una gran cifra de personas que pasan mucho tiempo navegando por las redes sociales, que pueden acabar eventualmente en el perfil de tu negocio y conocerte de este modo, por tanto cuidar dicho perfil es muy importante.

Por último, un detalle que puede hacerte crecer rápidamente es invertir el proceso: llevar a tus clientes a tu web, o redes sociales, después de haberte conocido. No hay nada que atraiga más a la gente que leer buenas opiniones de clientes satisfechos.

 

redes sociales

 

Entonces, ¿para qué quiero una web si ya tengo RRSS?

 

Esto no es como elegir entre papá y mamá, ambas opciones no es que sean compatibles, es que son complementarias y necesarias. Cualquier negocio puede tener un perfil en una red social, y de hecho se pueden tornar muy genéricos para el usuario, ya que todos tienen una apariencia parecida. Sin embargo, una página web profesional llamativa y atractiva no tendrá comparación con un blog cochambroso o una página estática que apenas se puede leer en los dispositivos móviles. En el mundo empresarial lo más importante es destacar, diferenciarte, no ser uno más, llegar al posible cliente. Todo esto que se vuelve difícil con los perfiles casi clónicos de las RRSS, es más que posible con un diseño personalizado en tu propia página web.

Además de la posibilidad de destacar, tener una página web nos abre un abanico de posibilidades enorme, que dependiendo de nuestro negocio en concreto, podremos aprovechar. Por ejemplo si tenemos una academia podremos disponer de un aula virtual donde subir material, interactuar con los alumnos o subir cursos, si nuestro negocio es una esteticién o peluquería podríamos mostrar nuestros trabajos y tener una herramienta para pedir cita online, en definitiva con cualquier tipo de negocio hay muchísimas posibilidades por explotar.

Llegamos ahora al posicionamiento, factor importantísimo e indispensable para llegar al usuario. Es innegable que salir entre los primeros resultados cuando alguien busque un negocio de nuestro sector en nuestra ciudad nos hará llegar un goteo de clientes muy a tener en cuenta. Seamos honestos, ya nadie utiliza las páginas amarillas, hoy en día si necesitas un electricista y no conoces ninguno lo buscas por Internet, y no te vas a buscar a la página cuatro de Google, miras entre los primeros que te aparezcan. Lograr un buen posicionamiento es algo que conseguiremos teniendo nuestra propia web profesional, no con perfiles sociales.

 

Imagen de profesionalidad

 

Otro factor a tener muy en cuenta es la imagen que queremos dar al mundo. Al igual que nos vestimos correctamente para dar una imagen profesional en nuestro trabajo, la apariencia que tenga tu empresa en Internet marcará la diferencia. Para bien o para mal vivimos en una sociedad llena de prejuicios, no da la misma impresión que te reciba un recepcionista trasnochado en bañador que alguien bien vestido, como no proyecta la misma confianza una web hecha a duras penas con blogger que una página web profesional.

La mejor opción calidad / precio

 

Si comparamos la contratación del diseño de una página web profesional con la contratación de publicidad, nos damos cuenta en seguida de que es una inversión que nos dará mayor rédito a medio-largo plazo. Una web básica puede costar sobre los 150€, por 300 ya nos encontramos opciones para tener una página muy completa y atractiva. Pueden parecer cantidades grandes pero es algo que quedará en la red generando clientes, publicidad y por supuesto buena imagen de nuestra empresa. Las campañas publicitarias online (como publicitar una publicación de Facebook) cada día son más económicas y son interesantes para tener una mayor promoción en una oferta concreta, pero no se pueden comparar a la publicidad pasiva de tener tu propia web. Al cabo de unos días tu campaña publicitaria habrá acabado, y o sigues pagando o te quedas sin nada, tu página web en cambio durará años.

Nosotros, como ya sabrás, ofrecemos planes variados para el desarrollo de páginas web profesionales, además de hacer presupuestos personalizados sin ningún tipo de compromiso. Si tu empresa sigue siendo invisible en el mundo virtual, prueba a darle una imagen vistosa y verás como los resultados no tardan en llegar.